viernes, 19 de noviembre de 2010

RENUNCIO

Los últimos versos de amor en tu nombre

Con tu recuerdo en la mente

En las manos

En mis anhelos

Con esto renuncio a soñar contigo,

A caminar contigo sintiendo

Que no hay más nadie

Metros a la redonda.

Renuncio a pensarte cada segundo,

A envolver mi mundo con

Letras gritando tu nombre.

Renuncio a verte con los ojos

Que en tu cuerpo son ciegos,

Con los ojos que tu alma no me ve.

Con los ojos para los cuales soy invisible.

Renuncio a la espera

Que me mantuvo viva,

Que de dos letras fusiló

Las ganas de querer quererte

De algún modo inmortalmente mortal.

Con estos versos anulo

Los deseos de escucharte algún día

En la misma frecuencia que captaba

La señal de mis pensamientos.

Anulo el brillo de mis ojos

Al captar tus presencia,

De lejos o cerca…

Anulo el canal que me unía

A tus sentimientos…

Renuncio a la reacción

Que pude tener siendo algo más

De lo que esperaba…

Me anulo para dejar que seas.

Renuncio.

jueves, 4 de noviembre de 2010

ST

Ya no controlo lo incontrolable.

¡Que sea!

Y si no es lo que quieres,

Entonces no eres lo que quiero.

Y si no somos eso

Que ambos queremos,

¿Que chucha hacemos cuando estamos juntos?

Ya no controlo

El quererte,

¿Y si no quieres que te quiera?

¿Entonces que hago haciéndolo igual?

Ya no controlo,

El deseo de verte siempre,

Llámalo dependencia,

No concuerdo con ello…

Puedo vivir sin ti.

Aunque te recuerde.

¿Que hay de malo en extrañar?

No controlo el hablarte,

No controlo las risas,

No controlo mirarte desmedidamente.

Controlo lo que no debería,

Controlo la piel con piel,

Controlo los acercamientos

Que me descontrolan.

Lo que podría ir a parar

En lo que deseo,

No controlo mis sueños,

Ni las letras que se me escapan.

Como todas las que ya llevo escritas ahora.

No controlo las curvas que forman

Los versos que nacen ahora.

No controlo mis ojos que ya se duermen

No controlo la guitarra que suena

En la radio.

No controlo lo que piensas de mi cuando no estoy contigo,

Ni lo que sientes cuando callas…

No lo controlo, entonces…

¡Que sea!